13/02/2020

¡¡¡¡Ummmm, otro jueves más que veré a mi Amo!!!

Cada vez son más espaciados nuestro encuentros, circunstancias de la vida, que le vamos a hacer.
Pero, esta esclavita tiene que decir lo que siente o...esos silencio me harán ruido toda la vida.
Se que cada palabra tiene consecuencias pero...cada silencio...también.

Una sumisa por naturaleza es un ser que nació para servir, para complacer y para sentirse feliz de pertenecer a quien la ha tomado bajo su protección.
Sin embargo, hay cosas que puedes "matar a una sumisa".
Cuando ella siente que su Amo ya no la necesita tanto.
Cuando su silencio es más grande que su compañía.
Cuando se alarga el tiempo entre encuentro y encuentro.
Cuando ella intuye que su esencia ya no es tan necesaria y su alma sumisa se hunde en un profundo abismo de dolor y tristeza.
A veces hasta llega a pensar que el adiós se acerca ante la lejanía de quien antes le daba vida.

Pero, luego me pongo a pensar y...recuerdo....
Recuerdo como fueron nuestros inicios.
Fue tu corbata el imán que atrajo mi atención.
Fue mi mirada la que desató tu curiosidad.
Fue tu facilidad para provocar mis sonrisas la forma más hermosa de acercarte a mí.
Fue tu voz la caricia que despertó a mis sentidos y tus manos las que me azotaron por primera vez en ese sucio suburbio.

Y...mis sentimientos hacia mi Amo no se marchan pese a lo larga que sea la pausa. Está donde siempre estuvo. Donde siempre puedo volver. Donde me recibe siempre con una sonrisa.
Sus brazos siguen siendo mi hogar, mi refugio.
Pese a la espera...una vez vuelvo...no deseo marcharme, ni tan lejos, ni durante tanto tiempo. A pesar de que la mente funciona por libre y a veces me juega malas pasadas.
Pero....entre tantos Ángeles fui yo, yo solita la que eligió a su Demonio. A Tí, a mi Perdición, a mi Amo, Dueño y Señor. Y me siento orgullosa de ello.
Por que eres Tú, lo se....desde hace muchos sueños atrás....

Una sumisa debe aprender a tener paciencia y confiar en los tiempos que marca su Amo y...ahí estoy yo, cada día más paciente, cada día mas sumisa, cada día más Suya.

Pam sigue obedeciéndole en todo y....como mi Amo ordenó que estuviera en el bar de siempre a las 15:40 en punto (en  lugar de recogerle en la esquinita del metro) , pues...ahí estaba yo, saliendo puntual del trabajo, sin perder tiempo y ansiosa por el reencuentro. Nerviosa a la vez porque mi Amo ya me había avisado de que....









Alguna duda de que ¿por qué estaba nerviosa su esclavita?
Yo creo que la cosa estaba clara y....así fue....
Durante el camino recibí llamada de mi Amo. No se me conectó el Bluetooth por lo que mi Señor no me oía y tuve que devolverle la llamada en cuanto  lo enlacé.
Me preguntó si ya llevaba el collar puesto. Me había enviado un mensaje anteriormente, pero apurada por quitarme todas las pulseras, anillos y reloj a la vez que conducía, no había mirado el móvil.
Además, tengo desactivados los sonidos de mensajes y WhatsApp en cuanto conecto el Car Play para que no me distraigan de la conducción.
Bueno, en realidad el motivo es otro, pero....no viene al caso. ;)
No tardé en ponerme el collar de sumisa ya que mi Amo quería demostrarle a todo el mundo que tenía una esclava.

Llegué al parking a las 15:30 y allí estaba esperándome el Dueño de mi vida.
Nada más verlo esbocé una sonrisa enorme.
¡Que sorpresa más grande verlo allí!
Me encanta que mi Amo me sorprenda.
Bajé  la ventanilla para saludarle y me cogió brutalmente del cabello. Un par de señoras que pasaban por allí se percataron y miraron con cara extraña y de sorpresa.
Mi Amo me besó sin aflojar la fuerza que ejercía sobre mi pelo y me soltó de manera brusca musitando:

- ¡Anda, date prisa, perra!!

No se por qué pero cada vez que mi Amo me insulta me pongo tan feliz que no puedo evitar reir.
¿Será eso....la sensación de felicidad?

Aparqué y baje la rampita que me llevaba a mi Señor con mucho cuidado. Con taconazos y sin mi Amo al lado, que siempre me daba soporte en la bajada.....realmente se me hizo larga y "cuesta abajo", nunca mejor dicho.

Me miró, me dijo que pasara y que caminara delante de Él.
Yo obedecí, por supuesto, me iba girando de vez en cuando porque no me gusta la sensación de estar vigilada...¿eso... o....quizás las ganas de ver a mi Amo de nuevo?
Como no iba muy rápida debido a la altura de los zapatos, mi Señor se puso a mi alzada para luego adelantarme unos breves centímetros.
En el fondo a mi Señor le gusta que vaya como 2 pasos por detrás de Él, cosa que hago siempre sin que me lo diga.
De repente se giró, me cogió de nuevo del cabello y me arrastró hasta un portería donde introdujo su ardiente lengua en lo más profundo de mi boca. Fue todo muy rápido, sin darme cuenta ya estaba de nuevo en mitad de la calle con el cuello girado hacia atrás por la fuerza que ejercía su mano tirando de mis crines. Le emplacé por su nombre y  le dije "No, por favor". Enseguida me soltó. La verdad es que los actos en público no son mucho de mi agrado por la cantidad de gente que conozco y me puede ver y sacar conclusiones.
Yo estaba súper nerviosa, es un barrio de mucho paso y la gente nos miraba. Llegamos por fin al bar de siempre y mi Amo pidió por mí. Una Voll Damm para su esclavita y un chupito de orujo de hierbas para mi Amo en vaso de tubo, que trajeron cuando yo ya me había quitado el abrigo  y la bufanda que cubría mi collar de esclava.
Repentinamente introdujo su mano en mi garganta sin mediar palabra. Suerte que el arco entre el dedo índice y el pulgar frenaron su entrada porque noté como una de sus uñas rasgaba mi faringe debido a la fuerza y rapidez con que lo hizo.
Hice una mueca de dolor de la que seguro que Él ni se percató y en cuanto sacó su mano le di un trago a la birra para calmar el dolor.

Mi Amo vino con ganas de puta zorra y la iba a tener.
Hizo ver como si no me conociera y me acabara de contratar para ser un simple agujero que usar. Hoy iba a ser un simple número y ese número era el "0", porque para Él no era nada.
Empezó a preguntarme que por qué me gustaba ser sumisa y que esperaba que fuera la mejor, por que eso es lo que le habían dicho y eso es lo que pretendia.
Yo sin lugar a dudas le dije que sí, que era cierto y que no había nadie mejor. Me preguntó entonces por el precio que le iba a cobrar. Yo no entiendo nada de esto porque soy única y exclusivamente de Él y para Él. Todo lo que hago es por "Amor", amor a mi Señor y jamás haría nada por dinero por lo que le contesté que el me pagara lo que creyera justo después de haberme usado. La mercancía la tendría que pagar después de probarla, de que le demostrara lo que realmente valía.

Mis mayores cualidades son que tengo:
La mente sucia
El alma limpia
La mirada distinta para que mi Amo me enseñe a ver como a Él le plazca
Una sonrisa rápida
Una voz sincera
Sueños grandes
Miedos pequeños
Cabellos revueltos después de estar con mi Señor
Una tormenta en mi piel
El hastío dormido
La curiosidad despierta
la certeza incierta para poder aprender
el corazón constante
La alegría radiante cada amanecer
El cuerpo feliz
Los pies caminantes
El sexo delirante de placer
Las manos seguras
La dulzura intacta
La cordura exacta por si hay que enloquecer
Y yo...siempre presente....para mi Dueño y Señor

Como soy una esclavita "con la curiosidad despierta", al cabo de días me conecté a un blog para ver cosillas y...encontré ésto. 

lunes, 26 de marzo de 2018

DISPONIBLE EN MADRID.

1 HORA DE SESIÓN 200€
2 HORAS 300€
Trabajo con cita previa mínimo
Un día de antelación.

 ¿Cúanto hubiera estado mi Amo dispuesto a pagar después de mi uso?
Ummmm....ya le preguntaré. ;)

Fue una entrevista interesante, al principio estaba cortada, fui soltándome poco a poco con las mejillas ruborizadas por el retraimiento y en todo momento le contesté sinceramente. Es la única manera en la que sé hablar, con sinceridad, aunque me adaptara un poco al papel de puto agujero de mierda. Bueno, en realidad no es que me adaptara a ello....era éso y simplemente éso desde el momento en que mi Amo me lo comunicó. Pero al principio la idea sonó dura en mi cabeza.

Mi Señor me ordeno que me acabara toda la cerveza sin dejar ni una gota. Yo iba sin comer y empezaba a notar un poco los efectos mareantes de la doble malta pero....si a mi Amo no le gusta que deje una gota de "nada"....ahí estaba yo para obedecerle y complacerle de nuevo.

Salimos y fuimos directos a la mazmorra, más seria que nunca porque mi Amo no estaba para bromitas ni impertinencias de su "0" contratado.
Entramos, saludamos a Miss A y mi Amo me dijo:

-Pasa y desnúdate

 Accedí a la sala Naked directamente. Mientras mi Amo escogía las fustas, látigos, etc aproveché para ir al baño.
Entró mi Amo sin tardar nada y me preguntó que qué hacía . Le comente que había ido al baño. Me sorprendió con un tortazo que me produjo un intenso pitido que me dejó medio sorda durante un largo rato. Me enganchó del pelo de nuevo. Esa es otra cosa que tampoco me gusta nada, si quiere una esclavita guapa , mona y con una larga melena, ¿porqué se emperra en destrozársela?
Se que le pertenezco y puede hacer conmigo lo que quiera pero... ¿quién quiere romper o estropear algo de su propiedad? Misterios de la ciencia.
Me escupió en la cara y me abofeteó reiteradas veces. Me seguía escupiendo y abofeteando, por suerte ya sin alcanzar mis oídos. Me escupió de nuevo y me restregó todos sus escupitajos por la cara. Yo me apartaba porque odio que me deje los ojitos como los de un oso panda. Él se enfadó por mis continuas retiradas de rostro y me habló con tono rudo y contundente. Siguió masajeando mis ojos con sus babas y me llevó casi a rastras hasta el calabozo. Calabozo que me produce ahogo sólo el pensar en él. La sensación de estar allí encerrada, sin sitio para moverme, sin ningún tipo de escapatoria y a oscuras. Uffffff, mi imaginación se activó al momento pensando en ello y le suplique que por favor,  que allí no.
Me metió de malas maneras, me arrinconó en una esquina cara a la pared (bueno, el sólo hecho de entrar en ese 1x2 ya es un arrincono). Me pisó los dos pies, algo muy doloroso, yo me quejaba pero hacía caso omiso a mis quejas. Tenía la sensación un poco de agobio pero me tranquilizó el pensar que mientras estuviera ahí conmigo no me iba a dejar encerrada en el cuarto oscuro que tanto detestaba.
Me giró tirándome del pelo, metió su polla en mi boca y me la folló como nunca. La notaba muy adentro y aún con el dolor que me había producido su mano al introducirla en mi garganta en el bar.
Me insultaba sin parar:

-"Puta, que eres una puta.
 Zorra, eres un "0", no vales para nada, sólo para ser utilizada y humillada.
 Eres un trozo de carne y nada más, un puto objeto que usaré a mi antojo y para mi placer".

Estaba hablador mi Amo, muy hablador y ultrajante, no paraba de injuriarme y humillarme. Seguía escupiéndome como si fuera una verdadera mierda a la cual denigrar sin piedad.
Me sacó de nuevo de los pelos y me acercó a la camilla recubierta de guijarros, afilados como puntas de lanzas. Me ordenó que me sentara sobre ella con las piernas apoyadas en lo alto.
Aquello punzaba de mala manera, intentaba no tocar las puyas con las manos pero era complicado, estaban colocadas estratégicamente para causar dolor.
Me ordenó cerrar los ojos. Otra vez inmersa en la oscuridad no sólo de mi visión si no de mi mente que no paraba de rondar sobre lo que inmediatamente iba a tener lugar.
Sólo tengo que cerrar los ojos, para abrir la mente y que empiece la magia.

De repente...silencio. Simplemente escuchaba los pasos de mi Amo. Llegó la hora de castigarme de nuevo pero esta vez con algún objeto distinto a sus manos pero manipulados por ellas.
No sabía cuales eran los instrumentos escogidos hasta que noté el primer latigazo de varias tiras sobre mi espalda. Mi Amo siempre me pilla desprevenida  por lo que di un pequeño tirón que noté desde la rabadilla hasta donde empieza el nacimiento de mi cabello.
Me siguió azotando. Yo intentaba apartar el cabello de mi espalda, por dos motivos. Uno era el dejarle la espalda despejada para que mi Amo pudiera castigarla a gusto y pudiera ir viendo los resultados de su fuerza. El otro...para que no me siguiera estropeando el pelo.
Reconozco que los dos argumentos son por egoísmo propio.
Empecemos por el segundo, porque,  tanto que me estire el cabello como que me lo fustigue...no lo recomienda ningún peluquero.
Y, el primero y más importante, por mi felicidad ya que hacer feliz a mi Amo...esa  para mí...es mi mayor satisfacción, ¿hay algo mejor o más bello?
He aprendido a dar placer a mi Amo, he aprendido que su placer es lo más importante y disfruto con ello. Él ha sacado la sumisa que había en mí y me ha enseñado a ser paciente, servicial y complaciente y eso me produce un profundo placer tanto físico como espiritual.

De repente noté un duro golpe en mi pecho izquierdo, seguido de otro aún más fuerte en el derecho.
¡¡¡Auuu!!! Eso duele y ya no siento lo mismo que con el látigo. Tenía más pinta de paleta de madera que no supe que sí que lo era hasta que antes de irnos le pregunté a mi Señor.
Me golpeó varias veces con ese instrumento tan duró pero cambió rápidamente de nuevo al látigo.
Creo que a mi Amo le pone mas caliente el chasquido de las cintas del extremo del látigo que el de la pala.
Siguió  un rato insistiendo en mi espalda y me obligó a abrir las piernas para azotar también mi depilada y tersa rajita.
Yo cerraba las piernas al notar cada golpe en mi entrepierna pero mi Amo me instaba a seguir teniéndolas abiertas por mi bien.

Cuando ya pensó que tenía bastante me obligó a girarme sobre esa mullida cama de guijarros.
Gran parte de mi cuerpo se rasgó, en el giro, con las puntas que se hundían en él.
Me puso el  culo como una estera. Me golpeaba con la mano fuertemente combinando con puñetazos que me dejaron marcas que aún llevo sobre mi piel. Tengo que reconocer que me dolían más las guantadas que los golpes de puño.
 Intenté quejarme lo menos posible pero mi Amo se seguía animando. Seguro que  mis posaderas fueron pasando de rosa clarito, a rojo grana y a algo moradito después. Una inmensa gama de colores reflejada en mis cuartos traseros.
Se colocó entonces al borde de la mesa de tortura más cercano a mi cara y me metió su polla en la boca. Yo ya no notaba ni el dolor que me produjo el castigo anterior. Su gran pene ocupaba todo mi agujero del tragadero. Pues eso era yo para Él y no se cansaba de recordármelo a cada momento.
Tuve que esforzarme por moverme hacia su pene para trabajar mejor y noté de nuevo los malditos pinchos que seguían marcando mis pechos, estómago y piernas.
Su pollón me ahogaba, de mis ojos emanaban lágrimas de asfixia y sofoco. Pero...ni un atisbo de compasión por parte de mi Amo.

Pero...¿por qué iba a tener piedad?
¿Por qué iba a tener compasión de su esclava? Esa esclava que lo es sin medida, sin límites. Él es el dueño de mi cuerpo, de mi alma, de mi corazón, de mis fantasías, de mi sexo, de mi sexualidad, de mi mente y como no.....de mi boca y del resto de mis otros agujeros.
Y, aunque a veces su esclavita flojee... tengo muy claro que mi voluntad ya es su voluntad, mis deseos son sus deseos, mis fantasías sus fantasías, mi felicidad es servirle, atenderle, mimarle, cuidarle, complacerle, darle placer, observar lo que le gusta y hacerlo.

Siguió follándome la boca, las lágrimas seguían recorriendo mis mejillas, las arcadas inundaban más mis ojos hasta tal extremo que sólo veía la silueta dibujada de mi Amo.

-"Chupa zorra.
   Que tú has nacido para ésto".

Seguía vilipendiándome mi Amo con voz ruda y contundente.
Se retiró de repente de mi boca y siguió lacerando mi culo con sus manos y puños.
De repente paró y me dio tres segundos para bajarme de la mesa.
¿3 segundos? ¿Tres míseros segundos?
Yo sin tiempo y pensando en como distribuirlo....¡que pérdida de tiempo!
No tenía donde apoyarme sin notar punzadas y mi Amo apremiándome amenazador para que me diera prisa.
Ainssss.....que mal rato, que sufrimiento, cuantas quejas en tan poco tiempo.
Finalmente bajé de un medio salto, por si ese torpe descenso se  puede llamar de esa manera.
Creo que debí aterrizar en 3'2 porque mi Amo parecía muy cabreado y...de nuevo me enganchó del pelo para introducirme de nuevo en el calabozo.
Me metió de cara pero me giró rápidamente. Al girar noté como algo que me rajaba la planta del pie.
No tenía tiempo para quejas, mi Amo me abofeteó de nuevo. Me obligó a abrir mis grandes ojos con sus dedos y me escupió en ellos restregándomelos de nuevo para dejar mi cara como un "mapa de los tesoros".
Mi mente sólo pensaba en "Ojala mi rímel tenga la fuerza de las ostias de mi Amo". Por que una es sumisa pero, presumida, aunque salga descompuesta cada vez que veo a mi Señor.
Me siguió penetrando la boca, sin soltar mis párpados, visión panorámica de mi Amo, borrosa pero panorámica.
Me sacó del cuarto oscuro y me ordenó hacer la cama.
Esclava, sumisa, puta, zorra y miñona, si es que...valgo para todo. Mi Amo lo sabe y no me "utiliza"...simplemente me "usa".

Una vez en el catre mi Amo se sentó en el borde y me puso a trabajar con la lengua mientras se acababa de desvestir. No hay nada que le guste más que el que le haga trajes de saliva.
Y yo....yo adoro lamer todo su cuerpo, eso me da felicidad, me transporta al cielo.

Seguidamente se acomodó sobre el cojín tubular del cabezal y me pidió que cubriera su polla con el preservativo.

 -"Ponte encima y fóllame esclavita que te quiero ver en movimiento"

Obediente como siempre me subí sobre Él en el mismo instante que enganchó mis pechos y los lamió con ganas. Son pocas veces las que lo hace pero...no se le da nada mal para lo poco que practica, nada, nada mal.
En cuanto me soltó me puse a cabalgarle. Suavemente primero, acelerando el ritmo de mi cuerpo al mismo tiempo que se aceleraba el de mi respiración.
Las pocas veces que mi Amo me ha concedido el mando (por decirlo de alguna manera ya que el mando es suyo desde el momento en el que "me lo está mandando")he tenido dificultades por no saber donde colocar los pies, si debajo de su piernas, encima, al lado. Hoy por fin, más o menos, encontré la posición, mi Amo me ayudó  guiándome con sus manos.

No es la primera vez que lo comento en el blog, es una posición que me encanta pero que no me permite alargarla por mucho tiempo porque enseguida me corro de placer, inundando el sexo y piernas de mi Amo. Necesito correrme sin nada que entorpezca el fluido de mi interior hacia el mundo exterior por lo que tengo que abandonar la polla de mi Amo en el momento de mi squirting.

Mi Amo me pidió, bueno pedir, me mandó que su perra lamiera todo lo que había mojado sin dejar ni rastro.
Y ...¿qué hizo su perrita?
¿Os lo imagináis?


Lamer como lo que era, una perra en celo, empezando por el pubis, la pelvis, todo los alrededores de su polla (intentando no tocar el preservativo porque soy alérgica al látex). Seguí lamiendo sus huevos. Los tiene como los leones, recogiditos y pegaditos al cuerpo. Lamí y lamí con cuidado y cariño. Creo que hasta les saqué brillo.
Me encanta lamer todo y cada centímetro del cuerpo de mi Señor.
Volví a montarle 2 ó 3 veces más. No recuerdo las veces exactas porque cuando estoy con mi Amo percibo las cosas a otro nivel y pierdo un poco el oremus.
Cada vez que me corría tenía que arreglar el desaliño con mi ardiente lengua. Dejando todo tal y como lo había encontrado al empezar, es decir, limpito y seco, humedecido tan sólo por mi saliva.
Me ordenó que siguiera mas abajo, que le chupara ese agujero negro en el que acaba la espalda.
No tengo mucha práctica porque sólo se lo he lamido en un par de ocasiones (nunca jamás pensé que lo realizara ni una sola, bueno...hay tantas cosas que jamás pensé en probar y...me asombro yo misma de mi disposición para con mi Amo). Suerte tengo de que mi Señor es paciente y me guiaba para mi aprendizaje y para su placer.
Mi Amo me dijo que cada vez que estuviéramos juntos tendría que hacérselo y así será.
Me gusta obedecer y aprender, me excita hacerlo.
Me encanta ser sumisa, disfruto con ello y me gusta ver la cara de satisfacción de mi Amo cuando le obedezco.

-"Ahora me toca a mí", dijo mi Amo.

No sabéis como me gusta que domine mi sexualidad, que controle mis orgasmos. Que me corra cuando Él quiera que me corra.
Me enloquece sentirme usada para su placer, humillada sólo por Él y para Él, mi Señor.

Se puso encima y me empezó a follar agarrando fuertemente mis tobillos, mis estrechos tobillos que rodea completamente con sus manos. Mis pies siempre mirando a mi Amo.
Follándome con embestidas fuertes, escupiéndome y...por si me despisto y se me olvida en algún momento, sigue recordándome lo zorra que soy y el "0" que significo para Él, rematándolo con escupitajos que de nuevo recubren mi cara.
Se quita el preservativo y me lo mete en la boca.

-"¡¡¡Ohhh, no!!! Mi Amo no recuerda mis alergias.

Empiezo a notar picor en la lengua, el interior de mi boca empieza a reaccionar al látex y noto como se me empieza a inflamar.
Suerte que no fue mucho rato por que no quería acabar con los labios de Aretha Franklin.

Me sacó esa goma horrible de la boca y me introdujo de nuevo su polla en ella dando fuertes sacudidas hasta que se corrió en mi cara y en mi tragadero jadeando de gusto.
Me gusta oírle gemir de placer, eso me incita a darle más placer.
Chorreando de nuevo tenía mi faz, contenta y feliz de que mi Amo me obsequiara con ese tan jugoso manjar.

Mi Amo se me quedó mirando a los ojos mientras se reía y me besó....
Me gusta cuando me mira y sabe que soy feliz a sus pies.
Me gusta besar sus labios, sus pies, sus manos, su cuerpo.
Mi Amo, sí, sí, a Ti te lo digo, al que está leyendo....para mí....eres mi Dios.

Y.....ahora....a esperar el próximo encuentro en la mazmorra.
Ainssss, espero que sea en breve.
Lo necesito, yo creo, más que Él.























 
 

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