16/09/2019


¡¡¡¡Ummmm!!!

No es jueves pero....es.....Lunes de mazmorrita.
Creo que a partir de ahora va a pasar a ser siempre así, lo que aún me falta saber es la asiduidad.
Pero bueno...la cosa promete.Después de casi 2 meses de no ver a mi Señor, tiempo en el que mi mente no ha parado de pensar y pensar y pensar.
Pensar en lo mucho que lo echo de menos. Aunque, habían días que no sabía si lo que más me podía afectar era el "echarle de menos" o...quizás...el "no echarle de menos".
 Me llegó a preocupar realmente el tema. Necesitaba de Él, pero no era posible encontrarnos, vernos, sentirnos, disfrutarnos, muchas veces ni oírnos, parecía misión imposible.
Han sido días difíciles,semanas, meses tristes, con detalles que no entendía pero que mi Amo seguro que tendrá alguna explicación que no he pensado en ningún momento en pedirle. Él es mi Amo y lo que Él haga seguro que es lo mejor para los 2, no necesito saber los pormenores de sus decisiones aunque en más de una ocasión me hubiera gustado saberlo, pero otras tantas veces no haría falta ni que me lo mencionara, porque yo... valgo más por lo que sé y callo  que por lo que hablo.
No necesito que me explique mucho porque soy capaz de meterme en su mente y escudriñar un poco su pensamiento.
Una sumisa no debe de tener pensamientos propios, por lo que no puedo mantener pensamientos ocultos hacia mi Amo. Es bueno hablar de mis sentimientos, dudas y apreciaciones  sin miedo a compartir mis ideas.Por que hasta mi mente le pertenece.
Ser  su esclavita también implica tener paciencia y eso no es fácil. Es un arduo trabajo el saber que no siempre se consiguen las cosas a la primera, ni cuando una quiere.
Estoy aquí porque así lo ansío, porque es mi deseo vivir en función de mi naturaleza sumisa hacia mi Amo. Por ello es mi deber (más que deber, es mi sentimiento más profundo) actuar con alegría, ser feliz en mi condición y servir a mi Señor con gozo. Y todo eso nace de la satisfacción que me brinda el complacer a mi Amo.

Como dice mi Amo, soy un poco "Diésel", me cuesta arrancar un poco después de un tiempo de enfriamiento.

Por suerte...al ver a mi Amo de nuevo...todos mis motores se activaron al instante. Aunque...cada vez que he pensado en alejarme de Él, hay una fuerza sobrenatural que me arrastra hacia su aroma, su esencia que embriaga mis sentidos, haciendo cada vez más débil mi pobre intento de contenerme cuando aparece ante mí. A veces pienso en como poder alejarme de alguien tan experto, caballero, guapo, inteligente y protector y...¿será el síndrome de Estocolmo o...que realmente  no quiero escapar?

El tiempo parecía no haber transcurrido. Como si nos hubiéramos visto el día anterior. Me causó alegría el sentirlo así.
Fui a recogerlo a la misma esquina donde lo recojo cuando salgo del trabajo. Él vestido todo de tejano. Me pareció curioso porque nunca le había visto ese atuendo, parecía todavía mucho más joven de lo que mi Señor es.
Se acercó a mi ventanilla, la cual bajé al momento y me dijo lo guapa que estaba. Me hizo sonreír, como siempre que me dice algo agradable, o como cada vez que me mira. Si, es algo que no puedo evitar al tenerlo cerca y prestarme atención.
Fuimos directos a la mazmorrita pero tuve problemas al llegar al parking por lo que llegamos justos, pero, encontramos 5 minuticos para hacer una rápida cervecita como para conocernos de nuevo después de casi los 2 nombrados meses sin vernos. Fue como otra primera toma de contacto.
Entramos por fin a nuestra mazmorra. Allí estaba Miss A. Maravillosa anfitriona, siempre dulce y cariñosa. Nos saludó amablemente y accedí a la sala Berkley.

 

Esta vez la Naked no estaba disponible. A mí, realmente la sala era lo que menos importaba en ese momento, sólo deseaba estar a solas con mi Amo.
Estaba desnudándome cuando de repente entró a la Sala Miss A. Me encontraba en ropa interior de encaje negro, muy sugerente y delicada, por cierto. ;)
Pasó por mi lado, yo no me atreví a girarme porque me dio un poco de decoro que me viera así casi sin ropa. No veía el motivo de su intrusión pero...pensé que quizás estaba trayendo una botella de agua. Claro, debía de ser eso. No iba a cargar a  mi Amo con la función que debe de tener una sumisa.
Entre Amos anda el juego.
Me molestó que entrara pero luego creo que hasta me puso un poco caliente. Que alguien más vea el cuerpo del que va a disfrutar sólo y exclusivamente mi Amo me puso cachonda.
Cuando Miss A salió entró acto seguido mi Amo y me abrazó. Cómo ansiaba ese momento.Que bien me sienta sentirme protegida por esos fornidos brazos, me hace sentir pequeña pero segura a la vez.
Le comento que con las prisas y la emoción del reencuentro me he dejado el collar de frío acero en el coche pero que no es un problema porque siempre tengo la correa roja de perra que me regaló el primer día que  me demostró que Él era y sería mi  Amo para toda a Eternidad.
Le entregué la correa a la espera de oír ese "click" con el que empieza todo. Mi cuerpo se estremece al oírlo, me recorre una corriente desde el cuello a cada extremo de mi cuerpo. Activa más que nunca mi parte sumisa. Hay un antes y un después de ese maravilloso "click",
Me agarró de la mano y paseando me llevó al sofá, Quería recordar las tardes de crucerito de las que disfrutábamos cuando nos conocimos. Me pidió que me colocara en la misma posición en la que me ponía hacía ya más de un año (otra cosa que también añoro muchísisimo, eran nuestros momentos de paz y unión del alma). Mi cuerpo apoyando todo su lateral derecho en el sofá con mi torso sobre mi Amo mirándole a los ojos, escudriñando su mirada y en silencio.
Me colocó entonces sobre sus piernas y azotó mi trasero con su mano. Fue aumentando la velocidad y la fuerza. Notaba como mis posaderas iban alcanzando la temperatura deseada por mi Señor, empecé a quejarme cada vez con más fuerza. Por fin dejó de castigarlo y me cogió de la correa y me llevó como una perra hasta la zona de la piel de vaca. Agacha mi cabeza hasta el suelo, se coloca encima mío mirando de nuevo mis posaderas y con los piernas aprieta mi cuerpo mientras me azota de nuevo las nalgas.Primero con sus manos y luego con una paleta de madera que me dejó marcas durante casi una semana. Apartó la tira de mi tanga y se puso a jugar con mi agujero prohibido. Prohibido no por que yo se lo prohíba si no porque no le da uso. Es como si algo le frenara a utilizarlo.
No entiendo  el porque. Yo le dejo hacer todo lo que Él desea porque su placer es mi prioridad.
Intenta introducir algún dedo en él pero por falta de entrenamiento no le es posible más que introducir la punta de uno o..¿fueron dos? Con los nervios no me percato mucho de lo que sucede en mis posaderas. Me suelta e introduce sus dedos en mi boca para después introducirlos de nuevo en mi coñito.
Mi Amo tiene muy claro que quiere ver como su perra marca su territorio. Me masturba hasta que exploto en una gran corrida que deja empapada toda la alfombra.
Me lleva casi a rastras del collar a la cama y me dice que la haga, que ponga esa blanca sábana cubriendo el colchón de látex negro.
Coge un látigo y me hace que me quite toda la ropa interior que aún llevaba puesta. Le debió de gustar porque normalmente me hace desnudarme por completo antes de nada. Como dice Él, "cuando más bella estoy es cuando estoy completamente desnuda".
Hora de tumbarme boca arriba con la cabeza cerca de mi Señor para seguir siendo castigada por mi Amo. Me abro de piernas todo lo que puedo, que no es mucho según mi Amo porque sigo siendo el mismo gato de escayola que vio por última vez hacía ya unos dos meses. Hay cosas que no cambian.
Castiga mi coño con el látigo negro de tiras. Al principio me resulta divertido hasta que se anima y ya no me hace tanta gracia. Sigue así un buen rato mientras me sigo quejando. Hace ya tiempo que no ahoga mis gritos con la odiada bolita. A mí ya me va bien que sea así. A pesar de odiarla...he ido comprando alguna que otra para animar a mi Amo a usarlas de nuevo. Le da un punto más hard al momento.
Por fin me deja degustar su gran miembro.Me lo introduce en la boca mientras mi cabeza cuelga por el lateral de la cama. Mi garganta nota como es golpeada por su enorme verga.
Ahoga mis gritos con ella. Se introduce lo más adentro posible y se queda inmóvil ahí...ahí mismo donde antes circulaba el aire que necesito para vivir. Mis ojos empiezan a derramar lágrimas de la incomodidad del momento., pero mi Amo sigue sin apartarse ahogando cualquier tipo de súplica que pudiera  surgir de mi garganta.
Se coloca encima mío agarrándome el cuello con las dos manos.me abofetea, me escupe, me agarra de nuevo firmemente sin dejar ni un atisbo de aire en mi conducto de respiración. Empiezo a desesperarme. Noto como si me fuera a desmayar, lucho por mi vida. Se que Él no me haría daño hasta ese nivel pero...me inunda la duda por un instante. Le golpeo una y otra vez. Noto como si mis ojos se me salieran de las órbitas buscando una salida a esa desesperación. A la vez que me defiendo pienso en que sería de mi Amo en un momento de locura total por mi parte por intentar preservar mi vida. Me controlo pero a la vez pienso que si es necesario lo estampo contra el techo,literalmente.
Todo eso se me pasó en unos instantes por las pocas neuronas que quedaban despiertas en mi cabecita mientras eran privadas de su vital alimento en forma de oxígeno.
Por fin me suelta y una bocanada de aire llena mis pulmones de nuevo. Me estira de la correa hacia Él  hasta colocarme de rodillas cara a cara. Entonces soy yo quien le escupe sin pensar en que podría haber tenido consecuencias esa falta de respeto hacia mi Señor, pero, fue un instinto salvaje que me surgió de lo más profundo de mi ser
Me coge de la correa y me lleva cerca de la polea. Me deja allí mismo tirada en el suelo con mi mirada perdida en el techo. Me pisa el pelo a ambos lados de la cabeza, inmovilizándome de nuevo.
Me quiero zafar, no soporto que me estropee el pelo. No se como lo maltrata de esa manera con lo que dice que le gusta verlo sano, limpio y largo. Me pisa entonces la cara y busca mi boca para que le lama los pies.
Nunca antes de conocerlo me hubiera imaginado que me hubiera acercado a ningún pie a más de un metro. Y..parece ser que...hasta le encuentro su morbo.
Le lamo con ganas y parece que mi Amo no tiene suficiente con ello e introduce todos los dedos de su pie derecho en el interior de mi garganta. La verdad es que me resulta agradable la sensación de sentir mi boca follada por otra extremidad que no sea su polla.
Cada vez está más caliente mi Dueño y Señor y me dice que me va a follar como me merezco.
Va a buscar las cuerdas amarillas pero antes amarra mi collar a la polea y me sube hasta que casi mis pies no tocan el suelo más que de puntillas.
Ata mis manos a la espalda y el otro extremo a la jaula que está enfrente de la cama.
Se coloca su debida protección y empieza con fuertes embestidas.
La jaula se mueve arrastrada por la fuerza de los empujes de mi Amo. Suerte tiene de que su esclavita es "vikinga" de nacimiento y "entrenada para matar" .
Me corro salvajemente empapando de nuevo todo el entorno a mis pies. Me azota el culo con sus manos, sigue muy caliente. Se la chupo de nuevo. Sigo comprobando que lo que más me gusta en este mundo es "chuparle la polla a mi Amo".
Me lleva de nuevo a la cama y me lanza sobre ella boca arriba. Las cuerdas se me clavan en la espalda al caer de golpe sobre el colchón. Se dispone a desatarme, a lo que le presto toda mi ayuda ya que me interesa más a mí que a mi Señor por la incomodidad de las susodichas.
Me pone a cuatro patas y me ordena que cierre los ojos ...cuando va a follarme de nuevo se percata de que no le quedan preservativos.
¡¡¡OHHHH!!!!
¿Qué va a ser ahora de mi Amo?
Con lo que deseaba Él follar a su perra.
Problemas del primer mundo.
Y...cuando hay un problema...mi cerebro se lanza inmediatamente a la búsqueda sistemática de una solución, que suelen ser buenas normalmente. La verdad es que para algunas cosillas tengo la mente bastante despierta.
Le sugiero que envíe un Whats de SOS a Miss A solicitándole uno.
Parece que la idea no ha sido tan mala y así lo hace mientras yo sigo esperando a cuatro patas,  intentando no abrir los ojitos(suerte que no hay cámaras porque de vez en cuando entreabro uno de ellos...pero eso no es abrir...es entreabrir, aún siguen cerrados) y sintiéndome totalmente desaprovechada.
¡¡¡Eureka!!!
Mi Amo se ilumina y piensa:
¿De que me sirve tener una esclavita ahí parada si puede estar chupándomela mientras espero?
Si es que...mi Amo también suele tener buenas ideas. ;)
Y ahí tenéis a su perra, lamiéndole con las mismas ganas de siempre y por fin con permiso de mi Amo para abrir totalmente los ojos.
Me encanta sentir el peso de su gran polla sobre mi lengua, comprobar su grosor con las paredes de mi boca. Me vuelvo loca de deseo cada vez que mi Amo me deja saborear su gran pene. Y...cuando me agarra la cabeza  y me la clava hasta el fondo de la garganta.... entonces...me siento tan dominada, tan usada, tan de su propiedad que...podría llegar a correrme.
Mi coñito estaba chorreando. Babeaba por todos sitios...boca, coño....
Le dí las gracias por dejarme chupársela, estaba loca por hacerle una mamada a mi Amo.
Me abalancé sobre su polla. La lamí de la base a la punta varias veces, con auténtica hambre de polla, moviendo la cabeza en cada lametón, como la perra en la que me había convertido para el capricho de mi Dueño. Luego le besé el glande y lo acaricié con mis labios y  la punta de mi lengua. Metiéndomela y sacándomela de mi caliente boca.
Mi Señor me agarró del pelo y con un tirón me indicó de que ya había llegado el momento de follarse a mi boca con la fuerza que a Él le gusta. Mi Amo se recreó en ello, golpeando con sus caderas al mismo ritmo que con su mano derecha tiraba de la cabeza de su putita. Utilizó entonces las dos manos para clavármela aún más, hasta lo más profundo de mi garganta.
El sabe que soy su esclava, lo que incluye también esclava sexual, no le basta con que le de placer. No le basta con que pase los días suspirando por deleitarle y pensando en como servirle mejor. No. Él sólo desea que piense en sus gustos y ese es también mi deseo desde que lo conocí. Esa idea es la única que llena mi pequeño cerebro de animal doméstico Nada más.
Picaron entonces en la puerta para traerle lo demandado. Se lo colocó y me agarró de los tobillos quedando mi coño a su entera disposición.
Su esclavita está siempre dispuesta, siempre ofrecida, existo sólo para brindar mis agujeros al servicio de mi Señor. Me embistió fuertemente. Yo se que mi placer es también de  exclusiva propiedad, sólo podré gozar cuando a Él se le antoje y siempre será un regalo con el que me obsequie.
Por eso le tengo que estar siempre agradecida.
-¡¡¡Grrr, grrrrr!!!
 Gruñí ante tal embestida, ¿que más podía hacer si las perras no sabemos hablar?
Me folló hasta que me corrí de nuevo, espasmos de placer doblaban mi cuerpo. Fue un orgasmo largo, intenso y poderoso, como la erupción de un volcán.
Entonces, me di la vuelta a toda velocidad, yo, su mascota, seguía a cuatro patas y me tragué de nuevo su polla con ansia, chupándola hasta que...mi Amo...sacó su pollón de mi boca y se corrió sobre mi cara, yo lamí hasta la última gota de aquel preciado néctar.
Me acurruque entonces , feliz, frotando mi rostro todo manchado de semen, acariciando a mi Amo. Estaba en la Gloria, ¿qué más podía pedir?
Tengo un Amo al que pertenezco, un Macho al que adoro y obedezco, un Señor al que servir.
Mi Amo para mí es Dueño y Señor por lo que como sumisa siento una profunda admiración, y mi devoción también va atada a una total entrega. Siempre suya...y siempre a su disposición.
TQMA









Comentarios

Entradas populares de este blog