17/01/2019
¡¡¡Ummmmm!!!
Jueves de nuevo. Primer día de mazmorrita del Año.
¡¡¡Ñam!!!
Recojo a mi Amo con el coche "en el mismo sitio y a la misma hora" (como dice la canción de Chiquetete).
No está muy hablador y bastante distante. Hace ya una semana que no me ve y.....parece ser que no me echa de menos tanto como yo a Él.
Está callado, observa a su perrita. La castiga con su silencio. Pero incluso en su silencio se hace sentir.
Llegamos prontito a la mazmorra y...mi Amo oye voces en el interior pero nadie nos atiende.
Aún quedan 20 minutos para empezar a amarnos. Para empezar ese intercambio, ese equilibrio perfecto.
El dolor preciso, en el punto preciso, en la cantidad precisa.
Ese disfrute del placer mutuo:
Él en infringirlo
Yo al recibirlo
Ése............................es nuestro secreto.
Habrá que aprovechar el tiempo. Me lanzo dulcemente sobre mi Señor, porque...siempre estoy deseosa de besar a mi Amo pero....no se porqué...sigue esquivándome.
No me gusta sentirlo tan frío pero...bueno, sus motivos tendrá.
Tengo ganas de besos, de pasión, de eternidad, de dominio, de bofetadas, de azotes.
¡Sí, azotes de todas las formas posibles...por amor, por fuerza, por locura, por placer!
Se me ve como una princesita, pero amo como una esclava.
Al verme así parezco inofensiva pero...cuando empiezo a mojarme...me vuelvo peligrosa.
No pregunto, no tengo ningún derecho a preguntar nada, los motivos de mi Señor sin inescrutables,calmaré mis ansias hasta que Él decida cuándo y cómo.
Aproveché entonces para ponerme mi collar de esclava que con tanto orgullo luzco cuando estoy a solas con mi Amo. Nunca hay tiempo que perder.
Oímos voces que proceden de la escalera. Suben a abrirnos, 5 minutos tarde.
¿Tendría mi Amo que castigar dicha osadía de tardanza con unos azotes?
Mejor que no, no vaya a ser que me ponga celosa. ;)
Accedemos a la sala Naked (la favorita por excelencia de mi Amo).
Mientras mi Amo elige los artilugios para disfrutar de su perra yo me dispongo a arreglarme para estar bella ante mi Amo.
Me dijo que le apetecía romperme la ropa y me hice cargo de sus deseos.
Me puse unos zapatos de charol rojos difuminados a negro con taconazo de 12'5 cm y conjunto de faldita y corsé rojo de piel. Me costó bastante abrochar los corchetes y oía como mi Amo ya accedía a a la sala.
Último vistazo al espejo. Me gusta estar impecable cuando me presento ante mi Dueño.
¡¡¡¡Noooo!!!
¿Que ven mis ojos??
Tanto trabajo con el corsé y....me percato de que me he puesto la parte que va arriba en el pecho en la cintura. Ya decía yo que me ajustaba. No me daba tiempo a desabrochar y a abrochar de nuevo sin perder un preciado tiempo y...no me gusta hacer esperar a mi Amo.
Ahora que pongo más atención...creo que me realza más el pecho puesto así que como originalmente tendría que ir.
¡¡¡Genial!!!
Salgo ya del baño y mi Amo me está esperando.
alaba el buen gusto que he tenido al elegir el calzado. Me sonrojo, me sigue cortando que mi Amo me alabe con sus palabras.
Me dirijo a Él y...fiuuuuu....resbalón...me agarro a la columna con mucho arte y gracia como en el striptease que se marca JamieLee Curtis en la película "Mentiras Arriesgadas". Temo soltarme del madero.
¿Pero....que fue lo que compré? ¿Unos zapatos o unos patines?
Espero ser rescatada por mi Héroe que viene en mi ayuda y me guía hasta una zona más segura, la zona de la piel de vaca que cubre la parte central de la sala y sobre la que pende la polea de elevación.
No hace falta que ande, con deslizarme llego a la "protected area".
Abofetea mi rostro, yo lo miro inocentemente pero con descaro y desafiante. Me vuelve a abofetear. Así varias veces.
me recuerda lo guapa que le parezco. Su bella esclavita.
Su mente es perversa, sádica, morbosa, pero..quizás tras de mi rostro lleno de inocencia....sea aún peor que Él...
Porque Él mi hizo a su modo y semejanza, a sus deseos y perversiones, a su sádico pensamiento, Él me hizo...simplemente..."Suya".
En cada mujer hay otra mujer que el hombre no conoce, pero "mi Amo", me conoce mejor que nadie.
Agradezco que me haya hecho descubrir mi verdadero ser y que me haya puesto en su camino para compartir juntos nuestras vidas.
Tiene una silla con reposa brazos preparada para mí. Me ordena que me siente y que separe bien las piernas. Que cierre los ojos y que espere a que Él vuelva.
Noto como mis ojitos empiezan a temblar. No me gustan nada las esperas..siempre con la incertidumbre de cúando y por dónde aparecerá mi Amo.
Oigo una puerta, mi Amo se aproxima.
Noto una cuerda doblada en dos o tres. ¿Cómo no notarla si me amordaza con ella?
Mi mente se dispersa por un momento pensando en el color de dicha cuerda. Espero que sea roja porque es la que hace juego con mi vestuario de puta, pero, ¿habrá tenido mi Amo en cuenta ese pequeño detalle?. Espero que sí, Él siempre está muy atento a esos pormenores.
Me apreta...noto el sabor al duro algodón.
Me abro de piernas tal y como Él me pide y noto una fusta impactando contra mi coñito.
¡¡Ainsss!! Me quejo y un acto reflejo me hace cerrar las piernas.
-"¡Abre las piernas, zorra!
Obedezco a mi Amo y las vuelvo a abrir todo lo posible que me permite los reposabrazos de la silla que me limitan el movimiento.
Vuelve a azotarme con la fusta una y otra vez. Mi cuerpo obedece a mi cerebro y mis piernas vuelven a cerrarse protegiendo mi ya rosada vulva.
Mi Amo empieza a enfadarse. Desde atrás amarra mis pechos. Me desabrocha la mitad del corsé sin dejar la fusta alejada de mi coño. Golpea también mis tetas pero infligiendo esta vez un castigo menor.
Se coloca encima mío y me pide que le lama como sólo su caliente perra sabe hacer. Acerca su pecho a mi boca.
Mi lengua está preparada para ello."Siempre" está preparada para recorrer cada espacio de su piel
Es un deber para mí satisfacer los deseos de mi Señor, de su cuerpo. De los deseos más comunes hasta los más sucios. De los más simples a los más complejos. De los más naturales a los deseos que desafíen los límites. Ahí estaré yo...siempre para complacerle.
Intento lamerle como puedo pero las cuerdas me impiden demostrarle lo bien que se lo voy a hacer.
Mi caliente lengua se esfuerza al máximo luchando para asomar entre los nudos. Hago lo que puedo. Por suerte, mi Amo me retira las cuerdas y deja libre a mi ardiente y húmeda lengua.
Aplico toda mi humedad sobre su pecho, suave y terso. No para de chupar con ganas, como si no hubiera un después. Voy cambiando de un lado del pecho al otro. Abro la boca y mi Amo aprovecha para escupir en su interior. No me va mal esas pequeñas ayudas que me proporciona de tanto en tanto para seguir manteniendo bien mojado todo su pecho.
Mi lengüita imparable no cesa. Golpea de nuevo mi coño, desata del todo los cuatro cierres que quedan del corsé y me pide que me masturbe.
Antes de nada le pregunto a mi Amo si me puedo correr. Siempre hay que decir las cosas como son...para no ser castigada.
Él muy amablemente responde:
-"Claro que si, esclavita"
No tardo nada en explotar en un volcán de fluido ardiendo que deja bañada toda la silla y el suelo.
Los ojos cerrados, las cuerdas, la fusta, mi Amo....
¿Por qué estoy tan atraida?
Debe de ser mi naturaleza, la que no conocía, la silenciosa...que ahora grita.
Me pongo de pie y mi Amo hace ese "Click" que tanto Amo, el sonido de la correa enganchando la anilla de mi collar de acero.
-"Al suelo perra"
Hay fieras que necesitan correa, no para ser domadas, sin para ser disfrutadas, pues...en la furia llevan el placer.
Estirándome de la correa me lleva hasta el mojado firme. Hora de pasear a su perrita. Le encanta a mi Amo ser seguido de cerca, con la cadena bien tensa. Siempre se me escapa una sonrisita mientras le sigo a ras de sus pies. Me acerca a la columna, la cual coloca sobre mis piernas y me invita como premio a lamer su gran miembro. Siempre está dispuesto para su zorra, duro, firme, erguido para mí.
Chupo con deseo. De nuevo siento ahogo por la profundidad de sus envestidas en mi tragadero.
Se saca el cinturón, lo dobla en dos y empieza a azotar mis posaderas.
-"Sigue chupando puta, no te distraigas o ¿es que no sabes hacer dos cosas a la vez?
Intento concentrarme lo máximo a pesar de notar como la correa va enrojeciendo mis caderas.
No me deja dedicarle mucho tiempo. Me arrastra hasta el cuarto oscuro. Le pido bajito que por favor no lo haga. Caso omiso, hice bien en no suplicarle. Me mete de una patada en el trasero. Por un segundo pienso que es compasivo ya que me enciende la lucecita azul pero...tras menos de un segundo (al menos esa fue la sensación que me dio de espacio/tiempo, reducido y mísero).
Me duelen mucho las rodillas por lo que no tengo tiempo en pensar lo poco que me gusta que me encierre ahí. Lo único que rueda por mi mente es el cómo aliviar el dolor de mis rótulas. Pienso en ponerme de pie (mi Amo en ningún momento me ha dicho que no pudiera ponerme de pie, pero pienso, que si me ha dejado en esa posición le agradará encontrarme en la misma).
Quiero ser la sumisa perfecta, correcta, entregada, callada, obediente, explosiva, enamorada...Su sumisa. Por que mi Amo no me ordena y reprime si no que como buen Dominante, me enseña y exige pero como Amo, me respeta, me inspira y me enamora.....
Cada vez me doy más cuenta que la fortaleza mental que tiene una esclavita no la tiene cualquier mujer. Ya soy capaz de no desesperarme ante las tribulaciones que me producían según que cosas.
Oigo pasos.....me tranquilizo porque sé que Él viene a por mí: No se que es lo que me espera de nuevo pero....cualquier acto, viniendo de Él, será bien recibido.
Abre la puerta y sin darme opción a nada introduce su miembro en mi boca.Cómo le gusta el calor de mis labios alrededor de su verga. Sentir que me falta la respiración. Juega un rato más con mi agujero con dientes y su falo erecto y me saca, por fin, del minicuartito.
A cuatro patas me acerca de nuevo hasta la piel de vaca. Engancha mi collar a la polea y debido a la tirantez de la correa me pongo de pie sobre mis resbaladizos zapatos. Ata mis manos tras la espalda. Empiezo a notar cierto respeto a la polea sumada a lo poco estable de los tacones, agregando aún otro factor de riesgo que son las manos atadas a la espalda.
Pensaba que no podía ser peor pero.....mi Amo hay decidido hacérmelo pasar mal hoy o visto desde otro punto de vista...disfrutar Él mucho más viéndome en situaciones que para mí ya empiezan a ser extremas.
Me coloca el arito de piel en la boca (una de nuestras últimas adquisiciones) al que van anexo dos pincitas para los pezones, que, por supuesto, yo no he pensado en regular antes las tuerquitas de la intensidad (cosa de la que me arrepiento nada más notar la primera aprisionando mi botoncito izquierdo). Grito de dolor, últimamente me duelen mucho los pechos y eso no ayuda. El segundo enganche se resiste, me lo llega a poner hasta 3 veces pero se me resbala y se cae (¿será debido a que mi Amo me ha cubierto de saliva dicha protuberancia?).
Por fín logra colocarme las dos, pero...más difícil todavía.....
¿Por que no inmovilizarme también los pies?
Yo ya no me puedo casi ni quejar, el collar me tira, las manos y brazos atados con cuerdas a la espalda y....mis pies juntitos juntitos amarrados con mi primer collar de perra que aún hace alguna que otra función dentro de la mazmorra. Ahora si que veo peligrar mi vida.
Me abraza entonces haciéndome sentir unas horribles punzadas en los pezones.Mi cuerpo se encoge apartándome de Él pero me abraza con mayor fuerza todavía. Mi respiración se entrecorta de dolor. Por fín se separa de mí y mi cabecita cambia de pensamientos ipso facto.
Respiro aceleradamente concentrándome solamente en como voy a frenar mi caída si mis zapatos no responden a la adherencia de la alfombra de piel. Mi Amo creo que no se percata de mis miedos y sigue tirando de la polea para arriba.
Confío plenamente en Él pero ya no tanto en mi calzado y equilibrio. Me abofetea, yo sólo deseo no perder el equilibrio. No se como puedo pensar tanto si creo que el oxígeno ya no llega con el flujo necesario para cavilar.
Por fin mi Amo, aunque sólo sea para ver como me corta más la respiración, me libera del calzado para que tenga que estar ahora de puntillas. En verdad para mí es un descanso. Un sufrimiento menos en mi cabeza aunque me es muy complicado mantenerme de puntillas con los pies tan tan juntos. Puedo prolongar esa posición gracias a pequeños saltitos pero en mi cabeza sigue esa idea de...como me venza el cuerpo....me ahorco seguro.
Se coloca detrás mío y me empieza a follar contemplando la escena desde el espejo de cuerpo entero que tenemos enfrente.
No me deja respirar, es como un grito en el vientre que no llega a asomar.
Paradójicamente.....me siento más viva cuando me falta la respiración...
Me folla salvajemente. Quiere que mi piel arda desde su interior. El sabe que mi alma exige ser tratada con delicadeza pero mi cuerpo necesita ser domado con fiereza, penetrada con odio y follada con violencia.
Sólo Él puede tirar de esa cadena...solamente Él puede mantenerme con correa....
En medio de tantos pensamientos, en esos momentos sólo está Él, un loco Amo perverso.
Nunca imaginé que su mundo fuera tan oscuro. Pero....me acerqué y...me gustó. Bajo su dominio, por voluntad propia ....aquí esto yo.
No es un juego.
No es una moda.
Es mucho más.
Diferente de cualquier otra emoción. Confiar en alguien lo suficiente para dejar que te ponga en una situación tal de vulnerabilidad, con toda mi mente, toda mi alma, todo mi cuerpo, todo mi corazón.
No os imagináis cuanto amor es necesario.
Me encanta, le quiero de una manera inexplicable...indecible...
Todos esos pensamientos se vuelven a desvanecer al sentir de nuevo arremetida tras arremetida. Ya casi no se oye mi respiración, sólo a mi Amo insultándome.
Por fin deja de embestirme y me desata los brazos y manos, a lo que rápidamente ofrezco ayuda para sentirme liberada de las cuerdas que dejan profundas marcas en mi piel.
Me libera también de las pinzas. Aúllo de dolor cuando me las saca. Por suerte ha bajado también la polea facilitando el acceso de oxígeno a mi garganta.
Me arrodilla de nuevo. Su perrita tendrá ahora que ir a preparar la cama para atender de nuevo a su Amo.
Me coloco boca arriba, me dejará descansar un par de minutos. Que amable y comprensivo es mi Señor.
Se acuesta en la parte de arriba, apoyando su amplia espalda en el rulo de piel que hace a la vez de almohada y me pide que me ponga encima. Va a premiar a su esclava.
Piensa en ello de esta manera:
Cuando su perrita es buena tiene su recompensa. Cuando es mala...Él toma la suya.
Me coloco encima....acaricia mis pechos con dulzura.
La vida de mi Amo se compone de dos nubecitas. Una regida por el Caballero Oscuro donde aparece el Demonio lleno de lujuria y perversión. Dónde me arrodillo ante su presencia. Es Amo y Señor y no pregunto, no tengo ese derecho. Si no obedezco probaré su infierno...
Y la nubecita en la que es mi Príncipito, amable, cariñoso, dulce, tierno.
Puede pasar de una nube a otra en instantes, en décimas de segundo, diría yo e ir saltando de una a otra sin previo aviso.
Su lado más frágil me apasiona pero es su lado más perverso y provocativo el que me hace perder el control.
Me pide que le acerque protección a lo que corro sin dudar. Debe de estar ansioso por ser cabalgado por su zorra y se le rompe. Echo mano del de cortesía que hay siempre en la mesita, sin perder tiempo. Estamos los dos ardiendo de deseo.
Se lo coloca y lo monto como una yegua en celo. No me desboco mucho porque estoy un poco cortada, es la segunda vez que me pide que lo cabalgue en todo el tiempo que llevamos y me da un poco de vergüenza. Noto que Él lo nota y aún me ruborizo más. Esa posición es mortal para mí, me gusta tanto que no tardo en correrme dejando chorreando con mis fluidos a mi Amo. Crero que en 3 minutos me corrí dos veces. Me azora no tener control sobre mis orgasmos pero mi Principito me dice que no me preocupe que a Él le encanta ver como su perra marca al correrse.
Me pide que me dé la vuelta mostrándole así todo el esplendor de mi trasero.
No estoy cómoda, no es lo habitual y además estoy hinchadita por problemas digestivos, no me siento en mi mejor momento pero....vuelvo a explotar en una fuente de líquido ardiente .
Me pide mi Amo que me acerque a Él y que se la chupe como sólo yo se hacerlo.
Mi Señor sigue sentado, coloco mi cabeza entre sus piernas y meto su gran pollón en mi boca. Mi cabeza queda aprisionada entre la fuerza de sus piernas. No me ha dado tiempo a coger aliento y no puedo separar mis labios de la base de sus pene. Creo que ha decidido ponerme a prueba en un concurso de resistencia respiratoria. Seguro que ganaré yo...no hay nadie más, no hace falta que me retenga tanto.
Empiezo a golpear sus piernas intentando que afloje pero....ningún indicio de distender su fuerza sobre mi testa.
Por fin me suelta un poco, momento que aprovecho para rellenar mis pulmones.
Mi perversa boca se unía a sus obscenos deseos.
Volvió a aprisionarme entre sus extremidades inferiores. Se filtró a través de mi garganta hasta que se convulsionaron mis pulmones.
Momento en que me recuerda que en breve tiempo empezará a explorar otra parte de mi cuerpo que hasta ahora dejaba a parte pero que ya había llegado el momento de ir descubriéndo y dilatando.
-"Utiliza ahora tus manos, esclavita".
Frase que no suele utilizar porque puedo tocarle todo de su cuerpo menos su miembro viril a no ser que Él me autorice cuando realmente le apetezca.
-"No dejes ni una gota, trágatelo todo, perra"
Me encanta que me llame "perra" y....ni una gota voy a derramar de tan suculento manjar.
Grita de placer inundando mi boca, yo sigo lamiendo y acariciando su falo hasta no dejar ni rastro de su gran eyaculación.
Todo se calma mientras la piel vibra otra vez. Las respiraciones siguen forzadas, los corazones laten fuerte.
¿Y luego que?
Luego....yo le sigo adorando porque es mi Principito Amo y el me sigue amando porque soy su Princesa esclavita.
¡¡¡Ummmmm!!!
Jueves de nuevo. Primer día de mazmorrita del Año.
¡¡¡Ñam!!!
Recojo a mi Amo con el coche "en el mismo sitio y a la misma hora" (como dice la canción de Chiquetete).
No está muy hablador y bastante distante. Hace ya una semana que no me ve y.....parece ser que no me echa de menos tanto como yo a Él.
Está callado, observa a su perrita. La castiga con su silencio. Pero incluso en su silencio se hace sentir.
Llegamos prontito a la mazmorra y...mi Amo oye voces en el interior pero nadie nos atiende.
Aún quedan 20 minutos para empezar a amarnos. Para empezar ese intercambio, ese equilibrio perfecto.
El dolor preciso, en el punto preciso, en la cantidad precisa.
Ese disfrute del placer mutuo:
Él en infringirlo
Yo al recibirlo
Ése............................es nuestro secreto.
Habrá que aprovechar el tiempo. Me lanzo dulcemente sobre mi Señor, porque...siempre estoy deseosa de besar a mi Amo pero....no se porqué...sigue esquivándome.
No me gusta sentirlo tan frío pero...bueno, sus motivos tendrá.
Tengo ganas de besos, de pasión, de eternidad, de dominio, de bofetadas, de azotes.
¡Sí, azotes de todas las formas posibles...por amor, por fuerza, por locura, por placer!
Se me ve como una princesita, pero amo como una esclava.
Al verme así parezco inofensiva pero...cuando empiezo a mojarme...me vuelvo peligrosa.
No pregunto, no tengo ningún derecho a preguntar nada, los motivos de mi Señor sin inescrutables,calmaré mis ansias hasta que Él decida cuándo y cómo.
Aproveché entonces para ponerme mi collar de esclava que con tanto orgullo luzco cuando estoy a solas con mi Amo. Nunca hay tiempo que perder.
Oímos voces que proceden de la escalera. Suben a abrirnos, 5 minutos tarde.
¿Tendría mi Amo que castigar dicha osadía de tardanza con unos azotes?
Mejor que no, no vaya a ser que me ponga celosa. ;)
Accedemos a la sala Naked (la favorita por excelencia de mi Amo).
Mientras mi Amo elige los artilugios para disfrutar de su perra yo me dispongo a arreglarme para estar bella ante mi Amo.
Me dijo que le apetecía romperme la ropa y me hice cargo de sus deseos.
Me puse unos zapatos de charol rojos difuminados a negro con taconazo de 12'5 cm y conjunto de faldita y corsé rojo de piel. Me costó bastante abrochar los corchetes y oía como mi Amo ya accedía a a la sala.
Último vistazo al espejo. Me gusta estar impecable cuando me presento ante mi Dueño.
¡¡¡¡Noooo!!!
¿Que ven mis ojos??
Tanto trabajo con el corsé y....me percato de que me he puesto la parte que va arriba en el pecho en la cintura. Ya decía yo que me ajustaba. No me daba tiempo a desabrochar y a abrochar de nuevo sin perder un preciado tiempo y...no me gusta hacer esperar a mi Amo.
Ahora que pongo más atención...creo que me realza más el pecho puesto así que como originalmente tendría que ir.
¡¡¡Genial!!!
Salgo ya del baño y mi Amo me está esperando.
alaba el buen gusto que he tenido al elegir el calzado. Me sonrojo, me sigue cortando que mi Amo me alabe con sus palabras.
Me dirijo a Él y...fiuuuuu....resbalón...me agarro a la columna con mucho arte y gracia como en el striptease que se marca JamieLee Curtis en la película "Mentiras Arriesgadas". Temo soltarme del madero.
¿Pero....que fue lo que compré? ¿Unos zapatos o unos patines?
Espero ser rescatada por mi Héroe que viene en mi ayuda y me guía hasta una zona más segura, la zona de la piel de vaca que cubre la parte central de la sala y sobre la que pende la polea de elevación.
No hace falta que ande, con deslizarme llego a la "protected area".
Abofetea mi rostro, yo lo miro inocentemente pero con descaro y desafiante. Me vuelve a abofetear. Así varias veces.
me recuerda lo guapa que le parezco. Su bella esclavita.
Su mente es perversa, sádica, morbosa, pero..quizás tras de mi rostro lleno de inocencia....sea aún peor que Él...
Porque Él mi hizo a su modo y semejanza, a sus deseos y perversiones, a su sádico pensamiento, Él me hizo...simplemente..."Suya".
En cada mujer hay otra mujer que el hombre no conoce, pero "mi Amo", me conoce mejor que nadie.
Agradezco que me haya hecho descubrir mi verdadero ser y que me haya puesto en su camino para compartir juntos nuestras vidas.
Tiene una silla con reposa brazos preparada para mí. Me ordena que me siente y que separe bien las piernas. Que cierre los ojos y que espere a que Él vuelva.
Noto como mis ojitos empiezan a temblar. No me gustan nada las esperas..siempre con la incertidumbre de cúando y por dónde aparecerá mi Amo.
Oigo una puerta, mi Amo se aproxima.
Noto una cuerda doblada en dos o tres. ¿Cómo no notarla si me amordaza con ella?
Mi mente se dispersa por un momento pensando en el color de dicha cuerda. Espero que sea roja porque es la que hace juego con mi vestuario de puta, pero, ¿habrá tenido mi Amo en cuenta ese pequeño detalle?. Espero que sí, Él siempre está muy atento a esos pormenores.
Me apreta...noto el sabor al duro algodón.
Me abro de piernas tal y como Él me pide y noto una fusta impactando contra mi coñito.
¡¡Ainsss!! Me quejo y un acto reflejo me hace cerrar las piernas.
-"¡Abre las piernas, zorra!
Obedezco a mi Amo y las vuelvo a abrir todo lo posible que me permite los reposabrazos de la silla que me limitan el movimiento.
Vuelve a azotarme con la fusta una y otra vez. Mi cuerpo obedece a mi cerebro y mis piernas vuelven a cerrarse protegiendo mi ya rosada vulva.
Mi Amo empieza a enfadarse. Desde atrás amarra mis pechos. Me desabrocha la mitad del corsé sin dejar la fusta alejada de mi coño. Golpea también mis tetas pero infligiendo esta vez un castigo menor.
Se coloca encima mío y me pide que le lama como sólo su caliente perra sabe hacer. Acerca su pecho a mi boca.
Mi lengua está preparada para ello."Siempre" está preparada para recorrer cada espacio de su piel
Es un deber para mí satisfacer los deseos de mi Señor, de su cuerpo. De los deseos más comunes hasta los más sucios. De los más simples a los más complejos. De los más naturales a los deseos que desafíen los límites. Ahí estaré yo...siempre para complacerle.
Intento lamerle como puedo pero las cuerdas me impiden demostrarle lo bien que se lo voy a hacer.
Mi caliente lengua se esfuerza al máximo luchando para asomar entre los nudos. Hago lo que puedo. Por suerte, mi Amo me retira las cuerdas y deja libre a mi ardiente y húmeda lengua.
Aplico toda mi humedad sobre su pecho, suave y terso. No para de chupar con ganas, como si no hubiera un después. Voy cambiando de un lado del pecho al otro. Abro la boca y mi Amo aprovecha para escupir en su interior. No me va mal esas pequeñas ayudas que me proporciona de tanto en tanto para seguir manteniendo bien mojado todo su pecho.
Mi lengüita imparable no cesa. Golpea de nuevo mi coño, desata del todo los cuatro cierres que quedan del corsé y me pide que me masturbe.
Antes de nada le pregunto a mi Amo si me puedo correr. Siempre hay que decir las cosas como son...para no ser castigada.
Él muy amablemente responde:
-"Claro que si, esclavita"
No tardo nada en explotar en un volcán de fluido ardiendo que deja bañada toda la silla y el suelo.
Los ojos cerrados, las cuerdas, la fusta, mi Amo....
¿Por qué estoy tan atraida?
Debe de ser mi naturaleza, la que no conocía, la silenciosa...que ahora grita.
Me pongo de pie y mi Amo hace ese "Click" que tanto Amo, el sonido de la correa enganchando la anilla de mi collar de acero.
-"Al suelo perra"
Hay fieras que necesitan correa, no para ser domadas, sin para ser disfrutadas, pues...en la furia llevan el placer.
Estirándome de la correa me lleva hasta el mojado firme. Hora de pasear a su perrita. Le encanta a mi Amo ser seguido de cerca, con la cadena bien tensa. Siempre se me escapa una sonrisita mientras le sigo a ras de sus pies. Me acerca a la columna, la cual coloca sobre mis piernas y me invita como premio a lamer su gran miembro. Siempre está dispuesto para su zorra, duro, firme, erguido para mí.
Chupo con deseo. De nuevo siento ahogo por la profundidad de sus envestidas en mi tragadero.
Se saca el cinturón, lo dobla en dos y empieza a azotar mis posaderas.
-"Sigue chupando puta, no te distraigas o ¿es que no sabes hacer dos cosas a la vez?
Intento concentrarme lo máximo a pesar de notar como la correa va enrojeciendo mis caderas.
No me deja dedicarle mucho tiempo. Me arrastra hasta el cuarto oscuro. Le pido bajito que por favor no lo haga. Caso omiso, hice bien en no suplicarle. Me mete de una patada en el trasero. Por un segundo pienso que es compasivo ya que me enciende la lucecita azul pero...tras menos de un segundo (al menos esa fue la sensación que me dio de espacio/tiempo, reducido y mísero).
Me duelen mucho las rodillas por lo que no tengo tiempo en pensar lo poco que me gusta que me encierre ahí. Lo único que rueda por mi mente es el cómo aliviar el dolor de mis rótulas. Pienso en ponerme de pie (mi Amo en ningún momento me ha dicho que no pudiera ponerme de pie, pero pienso, que si me ha dejado en esa posición le agradará encontrarme en la misma).
Quiero ser la sumisa perfecta, correcta, entregada, callada, obediente, explosiva, enamorada...Su sumisa. Por que mi Amo no me ordena y reprime si no que como buen Dominante, me enseña y exige pero como Amo, me respeta, me inspira y me enamora.....
Cada vez me doy más cuenta que la fortaleza mental que tiene una esclavita no la tiene cualquier mujer. Ya soy capaz de no desesperarme ante las tribulaciones que me producían según que cosas.
Oigo pasos.....me tranquilizo porque sé que Él viene a por mí: No se que es lo que me espera de nuevo pero....cualquier acto, viniendo de Él, será bien recibido.
Abre la puerta y sin darme opción a nada introduce su miembro en mi boca.Cómo le gusta el calor de mis labios alrededor de su verga. Sentir que me falta la respiración. Juega un rato más con mi agujero con dientes y su falo erecto y me saca, por fin, del minicuartito.
A cuatro patas me acerca de nuevo hasta la piel de vaca. Engancha mi collar a la polea y debido a la tirantez de la correa me pongo de pie sobre mis resbaladizos zapatos. Ata mis manos tras la espalda. Empiezo a notar cierto respeto a la polea sumada a lo poco estable de los tacones, agregando aún otro factor de riesgo que son las manos atadas a la espalda.
Pensaba que no podía ser peor pero.....mi Amo hay decidido hacérmelo pasar mal hoy o visto desde otro punto de vista...disfrutar Él mucho más viéndome en situaciones que para mí ya empiezan a ser extremas.
Por fín logra colocarme las dos, pero...más difícil todavía.....
¿Por que no inmovilizarme también los pies?
Yo ya no me puedo casi ni quejar, el collar me tira, las manos y brazos atados con cuerdas a la espalda y....mis pies juntitos juntitos amarrados con mi primer collar de perra que aún hace alguna que otra función dentro de la mazmorra. Ahora si que veo peligrar mi vida.
Me abraza entonces haciéndome sentir unas horribles punzadas en los pezones.Mi cuerpo se encoge apartándome de Él pero me abraza con mayor fuerza todavía. Mi respiración se entrecorta de dolor. Por fín se separa de mí y mi cabecita cambia de pensamientos ipso facto.
Respiro aceleradamente concentrándome solamente en como voy a frenar mi caída si mis zapatos no responden a la adherencia de la alfombra de piel. Mi Amo creo que no se percata de mis miedos y sigue tirando de la polea para arriba.
Confío plenamente en Él pero ya no tanto en mi calzado y equilibrio. Me abofetea, yo sólo deseo no perder el equilibrio. No se como puedo pensar tanto si creo que el oxígeno ya no llega con el flujo necesario para cavilar.
Por fin mi Amo, aunque sólo sea para ver como me corta más la respiración, me libera del calzado para que tenga que estar ahora de puntillas. En verdad para mí es un descanso. Un sufrimiento menos en mi cabeza aunque me es muy complicado mantenerme de puntillas con los pies tan tan juntos. Puedo prolongar esa posición gracias a pequeños saltitos pero en mi cabeza sigue esa idea de...como me venza el cuerpo....me ahorco seguro.
Se coloca detrás mío y me empieza a follar contemplando la escena desde el espejo de cuerpo entero que tenemos enfrente.
No me deja respirar, es como un grito en el vientre que no llega a asomar.
Paradójicamente.....me siento más viva cuando me falta la respiración...
Me folla salvajemente. Quiere que mi piel arda desde su interior. El sabe que mi alma exige ser tratada con delicadeza pero mi cuerpo necesita ser domado con fiereza, penetrada con odio y follada con violencia.
Sólo Él puede tirar de esa cadena...solamente Él puede mantenerme con correa....
En medio de tantos pensamientos, en esos momentos sólo está Él, un loco Amo perverso.
Nunca imaginé que su mundo fuera tan oscuro. Pero....me acerqué y...me gustó. Bajo su dominio, por voluntad propia ....aquí esto yo.
No es un juego.
No es una moda.
Es mucho más.
Diferente de cualquier otra emoción. Confiar en alguien lo suficiente para dejar que te ponga en una situación tal de vulnerabilidad, con toda mi mente, toda mi alma, todo mi cuerpo, todo mi corazón.
No os imagináis cuanto amor es necesario.
Me encanta, le quiero de una manera inexplicable...indecible...
Todos esos pensamientos se vuelven a desvanecer al sentir de nuevo arremetida tras arremetida. Ya casi no se oye mi respiración, sólo a mi Amo insultándome.
Por fin deja de embestirme y me desata los brazos y manos, a lo que rápidamente ofrezco ayuda para sentirme liberada de las cuerdas que dejan profundas marcas en mi piel.
Me libera también de las pinzas. Aúllo de dolor cuando me las saca. Por suerte ha bajado también la polea facilitando el acceso de oxígeno a mi garganta.
Me arrodilla de nuevo. Su perrita tendrá ahora que ir a preparar la cama para atender de nuevo a su Amo.
Me coloco boca arriba, me dejará descansar un par de minutos. Que amable y comprensivo es mi Señor.
Se acuesta en la parte de arriba, apoyando su amplia espalda en el rulo de piel que hace a la vez de almohada y me pide que me ponga encima. Va a premiar a su esclava.
Piensa en ello de esta manera:
Cuando su perrita es buena tiene su recompensa. Cuando es mala...Él toma la suya.
Me coloco encima....acaricia mis pechos con dulzura.
La vida de mi Amo se compone de dos nubecitas. Una regida por el Caballero Oscuro donde aparece el Demonio lleno de lujuria y perversión. Dónde me arrodillo ante su presencia. Es Amo y Señor y no pregunto, no tengo ese derecho. Si no obedezco probaré su infierno...
Y la nubecita en la que es mi Príncipito, amable, cariñoso, dulce, tierno.
Puede pasar de una nube a otra en instantes, en décimas de segundo, diría yo e ir saltando de una a otra sin previo aviso.
Su lado más frágil me apasiona pero es su lado más perverso y provocativo el que me hace perder el control.
Me pide que le acerque protección a lo que corro sin dudar. Debe de estar ansioso por ser cabalgado por su zorra y se le rompe. Echo mano del de cortesía que hay siempre en la mesita, sin perder tiempo. Estamos los dos ardiendo de deseo.
Se lo coloca y lo monto como una yegua en celo. No me desboco mucho porque estoy un poco cortada, es la segunda vez que me pide que lo cabalgue en todo el tiempo que llevamos y me da un poco de vergüenza. Noto que Él lo nota y aún me ruborizo más. Esa posición es mortal para mí, me gusta tanto que no tardo en correrme dejando chorreando con mis fluidos a mi Amo. Crero que en 3 minutos me corrí dos veces. Me azora no tener control sobre mis orgasmos pero mi Principito me dice que no me preocupe que a Él le encanta ver como su perra marca al correrse.
Me pide que me dé la vuelta mostrándole así todo el esplendor de mi trasero.
No estoy cómoda, no es lo habitual y además estoy hinchadita por problemas digestivos, no me siento en mi mejor momento pero....vuelvo a explotar en una fuente de líquido ardiente .
Me pide mi Amo que me acerque a Él y que se la chupe como sólo yo se hacerlo.
Mi Señor sigue sentado, coloco mi cabeza entre sus piernas y meto su gran pollón en mi boca. Mi cabeza queda aprisionada entre la fuerza de sus piernas. No me ha dado tiempo a coger aliento y no puedo separar mis labios de la base de sus pene. Creo que ha decidido ponerme a prueba en un concurso de resistencia respiratoria. Seguro que ganaré yo...no hay nadie más, no hace falta que me retenga tanto.
Empiezo a golpear sus piernas intentando que afloje pero....ningún indicio de distender su fuerza sobre mi testa.
Por fin me suelta un poco, momento que aprovecho para rellenar mis pulmones.
Mi perversa boca se unía a sus obscenos deseos.
Volvió a aprisionarme entre sus extremidades inferiores. Se filtró a través de mi garganta hasta que se convulsionaron mis pulmones.
Momento en que me recuerda que en breve tiempo empezará a explorar otra parte de mi cuerpo que hasta ahora dejaba a parte pero que ya había llegado el momento de ir descubriéndo y dilatando.
-"Utiliza ahora tus manos, esclavita".
Frase que no suele utilizar porque puedo tocarle todo de su cuerpo menos su miembro viril a no ser que Él me autorice cuando realmente le apetezca.
-"No dejes ni una gota, trágatelo todo, perra"
Me encanta que me llame "perra" y....ni una gota voy a derramar de tan suculento manjar.
Grita de placer inundando mi boca, yo sigo lamiendo y acariciando su falo hasta no dejar ni rastro de su gran eyaculación.
Todo se calma mientras la piel vibra otra vez. Las respiraciones siguen forzadas, los corazones laten fuerte.
¿Y luego que?
Luego....yo le sigo adorando porque es mi Principito Amo y el me sigue amando porque soy su Princesa esclavita.
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