Ummmm....día 11 de Enero.
Primer Mazmojueves de este año.
Año 2018.....primero, espero, que de muuuchos, muuuuchos más.... como decía Buzz Lightyear: "Hasta el infinito y...más allá".
El dueño de la mazmorrita no tiene disponible el espacio del placer a las 15:30 como es lo habitual, pero...nos ofrece empezar a las 16.00 a lo que mi Amo, muy gustosamente accede.
Y son varias semanitas sin castigo en el ambiente que a mi Amo le gusta. han sido un par de semanitas de hoteles y una sin vernos a causas de las vacaciones de Pam. Como que la espera se le empieza a hacer insoportable.
Me avisa de que me va a destrozar, que Él lo necesita y que ya no aguanta ni un día más. El tema hotel no cubre sus necesidades aunque momentaneamente las apacigüe, pero sólo es un mero make up. Maquilla la realidad de lo que Él desea de manera sutil, pero no cubre ni un pequeño por ciento de lo que Él realmente anhela y necesita por su condición de Amo. Amo salvaje y rudo...aunque...a veces al ver a su esclavita...su corazón se encoje y es un poco benévolo. Eso no significa que sea un Amo débil, simplemente, me Ama. Aunque, ahora... en secreto, a veces creo que se le olvida un poco y no tiene ni pizca de piedad.
Llegan la horita tan deseada, me avisó de que podía llegar antes y mientras llega yo espero que Él me de órdenes dentro de mi coche ya aparcadita. Aprovecho para ir quitándome la ropa interior, no hay tiempo que perder. Dos horitas no dan mucho de sí.
Me avisa y yo le sorprendo llegando por el lado contrario al que Él está acostumbrado verme llegar.
Pica en la puerta metálica y M nos abre muy amablemente, como siempre y sin perder ni una pizca de su carilla de despistado.
Saludamos, empieza a contarnos sus aventuritas por Granada y acto seguido mi Amo me pide que pase a la mazmorrita y me vaya preparando.
Entro y sin quitarme la ropa empiezo a preparlo todo. Cuando él entra empieza a mirarme, me pide que de una vuelta y me dice que es el día que más guapa y elegante me ha visto.
A mi Amo le encanta mirarme, repasar hasta el último detalle, hasta incluso diría que tiene un escaner en su verde mirada, jejeje.
Me desnudo entonces y me coloco las correas rojas tanto en manos como en pies, a juego por supuesto con mi collar de perra, que es lo que soy cuando estoy con Él.
hoy mismo me ha dicho que dentro de poco me regalá otro collar, ya con iniciales y más bonito. Su perrita tiene que estar radiante para sus ojos.
Me pide entonces que me coloque de rodillas en la cama de espaldas a Él. Tardo en sentirlo...estoy un poco asustada....sólo recuerdo sus palabras de "te voy a destrozar". Pero...no lo veo ya que me pidió también que cerrara los ojos. Hace tiempo que ya no necesita tapármelos porque yo le obedezco fielmente y no pienso abrirlos bajo ningún concepto. Bueno...reconozco que al no verlo ni sentir ningún tipo de movimiento, de vez en cuando los abro un poquito.
De repente siento unas manos dulces y suaves acariciando mi espaldita y unos calientes labios besandome cerquita de sus manos. Estoy sorprendida y tensa a la vez. No se en qué momento mi Amo va a empezar a castigarme, a sacudirme y a destrozarme.
Hora del paseo de su perrita. Me hace bajar de la cama para darme una vueltecita por el recinto. Cada vez su perra pasea mejor. ¿La estará domesticando ya? Hasta me siento cada vez más cómoda y elegante. De repente se sienta en un sofá y me hace que deposite mis posaderas sobre mis pies. Empieza a darme bofetadas en la cara, sigue abofeteando mis pechos mientras me pide que me ponga recta al igual que mis brazos en perfecta línea recta con las manos apoyadas en mi cabeza y mostrando mis pechos lo más erguidos posible. Empieza a darles puñetazos, comedidos pero al fin y al cabo....son golpes con el puño.
Mi cabecita sigue pensando en mil cosas:
-¿Será bueno esto para el pecho?
-¿Me dejará marcas?
-¿Puede despertar algún tipo de células cancerigenas?
Después de un módico ratico así decide probar una de sus posturas favoritas, no sin antes pasearme de nuevo por la sala todo erguido y orgulloso. Los pies y manos atados a la misma columna y con el culete en pompa. Me hace apoyar la cabeza en la columna pero....el Sr. M aún no ha quitado todos los adornos de Navidad y empiezo a ver estrellitas por todos lados enrolladas a la columna. Mi cabecita empieza a pensar que...estrellitas si que voy a ver, sí, cuando mi Amo coja la "odiosa paleta" (yo ya hace tiempo que la bauticé así). Apoyo la cabeza y...no hay manera de no pillar una de esas esferas luminosas con la frente...Ainssssss.
Mi Amo coje la paleta y empieza a castigarme. Primero mis posaderas que me las pone calentitas, calentitas. De repente desea follarme y me dice que se lo pida. Yo estoy rabiosa porque odio la paleta y además soy un poquito rebotada y le contesto de mala forma. En el fondo me va un poquito eso de picarle, jejeje. Se enfadó bastante porque volvió a coger la paleta con más fuerza, yo se que ahora si que me lo merecía por que un "no me sale de los cojones" no es una buena forma de dirigirse a un Amo. Me estira del collar y enrolla la correa alrededor de mi cuello y mi cuerpo. Estira hasta que me falta el aire, intento poner la mano de intermediaria entre el collar, la cadena y mi cuello.
Quiere golpear también mis pechos con la paleta, me zafo de la mejor manera que puedo moviéndome a todos lados. Hace rato que ya no tengo apoyada la cabeza en la columna, ya directamente apoyo el hombro izquierdo que, por suerte ha encontrado un huequito para aposentarse sin interceptar ningún tipo de astro.
Me vuelve a solicitar que le pida que me folle. No lo dudo ni un momento, no sólo se lo pido...se lo suplico a gritos. "Fóllame Amo, fóllame, por favor".
Muy gustosamente y muy salvajemente, como no, mi Amo empieza a follarme, no sin antes pedirme que se la ponga bien dura con mi boca. Le encanta dejarme sin aliento, ahogarme con su polla, que mis babas le chorreen por todo su largo y duro pene. Le pone super cachondo oir como la saliva cae al suelo a borbotones. Yo se la chupo muy gustosamente. "Lo que más me gusta es chuparle la polla a mi Amo" (ésta última es una frase que me hizo escribir en la pizarrita un día de clase, ¡¡¡cómo olvidarla!!!).
Sigue follándome sin parar, no puedo parar de gritar, me encanta sentirme penetrada por mi Amo. Embestida tras embestida.Me empieza a llamar perra......Me pone super caliente que me llame así. son cosas que jamás hubiera podido imaginar que me gustaran...a mí...a la "típica ama de casa tradicional".
De repente....no se que he hecho ahora para que vuelva a coger la paleta. Me quedo blanca cuando noto el golpe en los riñones (espero no tener que ir a diálisis por ello, ;)). Ese golpe no me ha gustado mucho, sigue golpeándome en las nalgas, yo no paro de moverme intentando escapar de la Sra. Paleta. Me sigue follando hasta que estallo en una salpicante corrida. Mi Amo se separa entonces de mí y me desata para llevarme a pasear de nuevo hasta una silla que está apoyada en una columna de la mazmorra. Allí me penetra de nuevo, me corro 2 ó 3 veces más. No puedo evitar dejarlo todo anegado de mis jugos. Me hace bajar de nuevo de la silla como cualquier perra de mi calaña. Bajo y vuelve a inundar mi boca con su polla. Cada vez aguanto más tiempo con su pene en mi cueva con dientes, los cuales controlo muy mucho para ni siquiera rozarlo con ellos. ¿estaré aprendiendo al fin a respirar con el conducto ocupado totalmente hasta la garganta?
Mientras se la chupo intento mirarle detenidamente a los ojos.
Me coloca entonces las pincitas,a juego, como no con el resto del uniforme rojo. Y me hace recordar la última vez que me las puso y me follo rescostada boca abajo sobre la mesa. Me temo que va a suceder de nuevo, el dolor de los pechos con las pinzas de cascabeles al rozar con la mesa en cada embestida es insoportable. Mis temores se convierten en realidad. Chillo de dolor. Creo que debería haberme puesto la bolita roja para que el Sr.M hubiera podido disfrutar de su siesta en la habitación contigua, pero a la vez estoy muy agradecida de que no lo haya hecho.
Paleta y bola son los elementos que menos me gustan, y...si no me gustan por separados...imaginaros los dos elementos utilizados en una misma sesión.
Me deshidrato un par de veces más sobre la mesa y me lleva de nuevo a la silla pero esta vez para sentarse Él mientras yo sigo postrada a sus pies de rodillas, para quitarme las pinzas, bueno, una de las pinzas porque la otra parece haberse caído entre roce y roce de mis pezones contra la mesa.
Me asusta mucho que me lo quite porque recuerdo la última vez y...muy amablemente me cede el lugar para que me lo quite yo solita. Empiezo a quejarme porque no se que es peor..si Él o yo para quitarlo y finalmente le pido que sea Él.
Suelto un alarido, casi una lágrima. Empieza a acariciármelos mientras sigo arrodillada y medio encogida pero no creo que sea para darme placer, aquello me dolió como nunca.
Me lleva ahora a la cama y me acuesta boca arriba. Bufff, en lugar de sábana blanca de algodón hay una especie de plástico negro que no me da muy buena espina (aún me tengo que ir acostumbrando a cositas de este mundo que me dan un poco de manía y dejar de ser tan Princesita, pero...poco a poco todo se andará).
Mi Amo es incansable, me folla de nuevo (yo sigo intentando apoyarme lo menos posible en esa cosa negra y brillante llamada sábana). De nuevo llego al éxtasis. Ésto es un sin parar,no se si fueron, una, dos ó tres. Al final de cada sesión pierdo muchos detalles de como ha ido, ¡¡¡es todo tan intenso!!!
Mi Amo decide entonces no aguantar más porque ha llegado el momento de eyacular. Se pone encima mío con su polla a la altura de mis ojos y derrama todo su esperma por mi cara, de tal manera que me es imposible tragármelo todo.
Finalmente...mi Amo...me abraza de nuevo y......a esperar al próximo día.
Estoy ya deseándolo como toda buena perra.
Primer Mazmojueves de este año.
Año 2018.....primero, espero, que de muuuchos, muuuuchos más.... como decía Buzz Lightyear: "Hasta el infinito y...más allá".
El dueño de la mazmorrita no tiene disponible el espacio del placer a las 15:30 como es lo habitual, pero...nos ofrece empezar a las 16.00 a lo que mi Amo, muy gustosamente accede.
Y son varias semanitas sin castigo en el ambiente que a mi Amo le gusta. han sido un par de semanitas de hoteles y una sin vernos a causas de las vacaciones de Pam. Como que la espera se le empieza a hacer insoportable.
Me avisa de que me va a destrozar, que Él lo necesita y que ya no aguanta ni un día más. El tema hotel no cubre sus necesidades aunque momentaneamente las apacigüe, pero sólo es un mero make up. Maquilla la realidad de lo que Él desea de manera sutil, pero no cubre ni un pequeño por ciento de lo que Él realmente anhela y necesita por su condición de Amo. Amo salvaje y rudo...aunque...a veces al ver a su esclavita...su corazón se encoje y es un poco benévolo. Eso no significa que sea un Amo débil, simplemente, me Ama. Aunque, ahora... en secreto, a veces creo que se le olvida un poco y no tiene ni pizca de piedad.
Llegan la horita tan deseada, me avisó de que podía llegar antes y mientras llega yo espero que Él me de órdenes dentro de mi coche ya aparcadita. Aprovecho para ir quitándome la ropa interior, no hay tiempo que perder. Dos horitas no dan mucho de sí.
Me avisa y yo le sorprendo llegando por el lado contrario al que Él está acostumbrado verme llegar.
Pica en la puerta metálica y M nos abre muy amablemente, como siempre y sin perder ni una pizca de su carilla de despistado.
Saludamos, empieza a contarnos sus aventuritas por Granada y acto seguido mi Amo me pide que pase a la mazmorrita y me vaya preparando.
Entro y sin quitarme la ropa empiezo a preparlo todo. Cuando él entra empieza a mirarme, me pide que de una vuelta y me dice que es el día que más guapa y elegante me ha visto.
A mi Amo le encanta mirarme, repasar hasta el último detalle, hasta incluso diría que tiene un escaner en su verde mirada, jejeje.
Me desnudo entonces y me coloco las correas rojas tanto en manos como en pies, a juego por supuesto con mi collar de perra, que es lo que soy cuando estoy con Él.
hoy mismo me ha dicho que dentro de poco me regalá otro collar, ya con iniciales y más bonito. Su perrita tiene que estar radiante para sus ojos.
Me pide entonces que me coloque de rodillas en la cama de espaldas a Él. Tardo en sentirlo...estoy un poco asustada....sólo recuerdo sus palabras de "te voy a destrozar". Pero...no lo veo ya que me pidió también que cerrara los ojos. Hace tiempo que ya no necesita tapármelos porque yo le obedezco fielmente y no pienso abrirlos bajo ningún concepto. Bueno...reconozco que al no verlo ni sentir ningún tipo de movimiento, de vez en cuando los abro un poquito.
De repente siento unas manos dulces y suaves acariciando mi espaldita y unos calientes labios besandome cerquita de sus manos. Estoy sorprendida y tensa a la vez. No se en qué momento mi Amo va a empezar a castigarme, a sacudirme y a destrozarme.
Hora del paseo de su perrita. Me hace bajar de la cama para darme una vueltecita por el recinto. Cada vez su perra pasea mejor. ¿La estará domesticando ya? Hasta me siento cada vez más cómoda y elegante. De repente se sienta en un sofá y me hace que deposite mis posaderas sobre mis pies. Empieza a darme bofetadas en la cara, sigue abofeteando mis pechos mientras me pide que me ponga recta al igual que mis brazos en perfecta línea recta con las manos apoyadas en mi cabeza y mostrando mis pechos lo más erguidos posible. Empieza a darles puñetazos, comedidos pero al fin y al cabo....son golpes con el puño.
Mi cabecita sigue pensando en mil cosas:
-¿Será bueno esto para el pecho?
-¿Me dejará marcas?
-¿Puede despertar algún tipo de células cancerigenas?
Después de un módico ratico así decide probar una de sus posturas favoritas, no sin antes pasearme de nuevo por la sala todo erguido y orgulloso. Los pies y manos atados a la misma columna y con el culete en pompa. Me hace apoyar la cabeza en la columna pero....el Sr. M aún no ha quitado todos los adornos de Navidad y empiezo a ver estrellitas por todos lados enrolladas a la columna. Mi cabecita empieza a pensar que...estrellitas si que voy a ver, sí, cuando mi Amo coja la "odiosa paleta" (yo ya hace tiempo que la bauticé así). Apoyo la cabeza y...no hay manera de no pillar una de esas esferas luminosas con la frente...Ainssssss.
Mi Amo coje la paleta y empieza a castigarme. Primero mis posaderas que me las pone calentitas, calentitas. De repente desea follarme y me dice que se lo pida. Yo estoy rabiosa porque odio la paleta y además soy un poquito rebotada y le contesto de mala forma. En el fondo me va un poquito eso de picarle, jejeje. Se enfadó bastante porque volvió a coger la paleta con más fuerza, yo se que ahora si que me lo merecía por que un "no me sale de los cojones" no es una buena forma de dirigirse a un Amo. Me estira del collar y enrolla la correa alrededor de mi cuello y mi cuerpo. Estira hasta que me falta el aire, intento poner la mano de intermediaria entre el collar, la cadena y mi cuello.
Quiere golpear también mis pechos con la paleta, me zafo de la mejor manera que puedo moviéndome a todos lados. Hace rato que ya no tengo apoyada la cabeza en la columna, ya directamente apoyo el hombro izquierdo que, por suerte ha encontrado un huequito para aposentarse sin interceptar ningún tipo de astro.
Me vuelve a solicitar que le pida que me folle. No lo dudo ni un momento, no sólo se lo pido...se lo suplico a gritos. "Fóllame Amo, fóllame, por favor".
Muy gustosamente y muy salvajemente, como no, mi Amo empieza a follarme, no sin antes pedirme que se la ponga bien dura con mi boca. Le encanta dejarme sin aliento, ahogarme con su polla, que mis babas le chorreen por todo su largo y duro pene. Le pone super cachondo oir como la saliva cae al suelo a borbotones. Yo se la chupo muy gustosamente. "Lo que más me gusta es chuparle la polla a mi Amo" (ésta última es una frase que me hizo escribir en la pizarrita un día de clase, ¡¡¡cómo olvidarla!!!).
Sigue follándome sin parar, no puedo parar de gritar, me encanta sentirme penetrada por mi Amo. Embestida tras embestida.Me empieza a llamar perra......Me pone super caliente que me llame así. son cosas que jamás hubiera podido imaginar que me gustaran...a mí...a la "típica ama de casa tradicional".
De repente....no se que he hecho ahora para que vuelva a coger la paleta. Me quedo blanca cuando noto el golpe en los riñones (espero no tener que ir a diálisis por ello, ;)). Ese golpe no me ha gustado mucho, sigue golpeándome en las nalgas, yo no paro de moverme intentando escapar de la Sra. Paleta. Me sigue follando hasta que estallo en una salpicante corrida. Mi Amo se separa entonces de mí y me desata para llevarme a pasear de nuevo hasta una silla que está apoyada en una columna de la mazmorra. Allí me penetra de nuevo, me corro 2 ó 3 veces más. No puedo evitar dejarlo todo anegado de mis jugos. Me hace bajar de nuevo de la silla como cualquier perra de mi calaña. Bajo y vuelve a inundar mi boca con su polla. Cada vez aguanto más tiempo con su pene en mi cueva con dientes, los cuales controlo muy mucho para ni siquiera rozarlo con ellos. ¿estaré aprendiendo al fin a respirar con el conducto ocupado totalmente hasta la garganta?
Mientras se la chupo intento mirarle detenidamente a los ojos.
Me coloca entonces las pincitas,a juego, como no con el resto del uniforme rojo. Y me hace recordar la última vez que me las puso y me follo rescostada boca abajo sobre la mesa. Me temo que va a suceder de nuevo, el dolor de los pechos con las pinzas de cascabeles al rozar con la mesa en cada embestida es insoportable. Mis temores se convierten en realidad. Chillo de dolor. Creo que debería haberme puesto la bolita roja para que el Sr.M hubiera podido disfrutar de su siesta en la habitación contigua, pero a la vez estoy muy agradecida de que no lo haya hecho.
Paleta y bola son los elementos que menos me gustan, y...si no me gustan por separados...imaginaros los dos elementos utilizados en una misma sesión.
Me deshidrato un par de veces más sobre la mesa y me lleva de nuevo a la silla pero esta vez para sentarse Él mientras yo sigo postrada a sus pies de rodillas, para quitarme las pinzas, bueno, una de las pinzas porque la otra parece haberse caído entre roce y roce de mis pezones contra la mesa.
Me asusta mucho que me lo quite porque recuerdo la última vez y...muy amablemente me cede el lugar para que me lo quite yo solita. Empiezo a quejarme porque no se que es peor..si Él o yo para quitarlo y finalmente le pido que sea Él.
Suelto un alarido, casi una lágrima. Empieza a acariciármelos mientras sigo arrodillada y medio encogida pero no creo que sea para darme placer, aquello me dolió como nunca.
Me lleva ahora a la cama y me acuesta boca arriba. Bufff, en lugar de sábana blanca de algodón hay una especie de plástico negro que no me da muy buena espina (aún me tengo que ir acostumbrando a cositas de este mundo que me dan un poco de manía y dejar de ser tan Princesita, pero...poco a poco todo se andará).
Mi Amo es incansable, me folla de nuevo (yo sigo intentando apoyarme lo menos posible en esa cosa negra y brillante llamada sábana). De nuevo llego al éxtasis. Ésto es un sin parar,no se si fueron, una, dos ó tres. Al final de cada sesión pierdo muchos detalles de como ha ido, ¡¡¡es todo tan intenso!!!
Mi Amo decide entonces no aguantar más porque ha llegado el momento de eyacular. Se pone encima mío con su polla a la altura de mis ojos y derrama todo su esperma por mi cara, de tal manera que me es imposible tragármelo todo.
Finalmente...mi Amo...me abraza de nuevo y......a esperar al próximo día.
Estoy ya deseándolo como toda buena perra.
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